Tengo cuarenta y un año, varios intentos de parejas fallidos y con ganas de volver al ruedo. Ganas y miedo a la vez. No te ha pasado de que no querés quedarte un sábado más en tu casa, mirando tele, lloriqueando ante una película de amor, diciendo por qué no me pasa a mí pero hundiéndote más en el sillón que te apresa, te traga, no te deja ir.
Un día me dije tengo que salir y estas son mis vivencias...